Vidas alternas, mundos imaginarios, sueños, fantasías, habilidad, inteligencia o un escape social ante una vida que nos orilla en muchos casos a fugarnos de la frustración de nuestros sueños irrealizables. Hace poco me invitaron a formar parte de Facebook una red social a través de Internet, lo que en un principio me pareció pérdida de tiempo debo de confesar que se puede convertir, más allá de un simple hobby, en la entrada a un mundo virtual sin salida.
Además de establecer comunicación con infinidad de amigos y poder conseguir las fotos que comprometen a tu ex con la hermana del mejor cuate del vecino, que un día una prima conoció en una fiesta y que resultó ser el ex novio de la tipa que más odiabas en la secundaria; también puedes tropezar con una sociedad de mascotas mejor conocida por su nombre en inglés, “Pet Society”, aplicación desarrollada por la empresa inglesa Playfish.
La plataforma Web, Facebook, a la que cualquier persona con una cuenta de correo electrónico puede acceder, y que en un principio fue diseñada exclusivamente para estudiantes de la Universidad de Harvard, hoy en día es uno de los diferentes caminos que existen para crear una mascota animada, que vive en un pueblo y que pareciera tener como primer objetivo disfrutar de su vida más que cualquier persona.
La competencia entre los usuarios comienza por demostrar, además de tener buen gusto para decorar un hogar, quien es capaz de adquirir el mayor número de bienes materiales, es decir, hay que realizar alguna actividad para conseguir “monedas” y gastarlas, gastarlas y continuar gastándolas, incluso en el mejor o peor de los casos adquiriéndolas con un monedero electrónico, sí, tu tarjeta de crédito.
La descripción anterior no dista mucho de nuestra vida cotidiana, o mejor dicho del mundo consumista que nos obligar a estar “dentro”, sin embargo es sólo aquí donde lo imaginable se vuelve una “realidad virtual” o “el sueño de nuestra vida”. Comprar un equipo de sonido en una tienda súper lujosa de esas que sólo existen en los mall cuesta alrededor de 4500 monedas o que tal un jacuzzi por 2500, suena muy paradisiaco para ser verdad, es el lugar ideal para darte todos los lujos que tanto te mereces, claro, siempre y cuando te proyectes en tu mascota.
La maravillosa plataforma Facebook creada gracias al genio de Mark Zuckerberg es una de las puertas a que 200 millones de usuarios diariamente tengan la posibilidad de acceder a “Pet Society” a “cuidar a su mascota”, la aplicación te ofrece, a pesar de los efectos de la crisis financiera, lo que quizá para la mayoría de las personas es el primer y último deseo de cada día, construir un próspero patrimonio además de contar con la triada de la victoria: salud, dinero, y amor, ¿en qué orden los colocarías?
Es difícil decidir qué es lo que realmente debe ser calificado como exitoso, el que el sitio haya captado a millones de usuarios, que permanezcan activos, que pueda despertar el arte creativo y la destreza de internautas o, quizá, el ser capaz de generar sentimientos de nobleza al decidir realizar la compra de un sofá para que tu mascota ya no duerma en el suelo, o ninguna de las anteriores y sólo es el nuevo boom del Tamatgochi revolucionado.
Es plausible la imaginación de la modernidad, los cambios marcan la evolución, qué bello sería no sólo jugar así, sino vivir así, porque, -¿es un juego verdad?-, o ¿tendrá razón Eduardo Galeano al calificar este tiempo como una “realidad humillando a la imaginación”?
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